viernes, 15 de marzo de 2013


La Falsedad de Fondo de las demandas por Educación de Calidad.

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Hace algún tiempo un académico se hizo conocido por la frase "Se acabó el recreo" y dada la experiencia adquirida escribí un artículo denominado “Hagamos la Tarea”, pero quisiera en este momento acotar algunos aspectos para hacer esa tarea, y no distraernos en los cantos de sirena que algunos sin experiencia práctica plantean.

Todos los que tenemos alguna experiencia en el ámbito universitario, en mi caso más de 20 años en universidades públicas y privadas, hemos detectado los cambios socio culturales en los alumnos de pre grado y en los denominados vespertinos, que no son otros que adultos que trabajan y tienen por lo tanto otra mirada.

Por eso es sorprendente que se siga planteando como la panacea el hecho de aplicar solo normas de procesos técnicos a la enseñanza universitaria o superior, algo por lo demás que se aleja de su naturaleza, para conseguir buenos resultados funcionales, es decir empleabilidad como si fuera el fin último de una universidad.

Por lo tanto es válido preguntarse cómo estos especialistas han caído en la trampa de la actividad, esto es la discusión de los componentes técnicos del aprendizaje, olvidando los elementos más profundos del desarrollo humano y que está relacionado con sus valores, mismos que deben ser transmitidos por su núcleo cercano, llámese familia, tribu, partido o congregación.

Quizás en este punto está el problema, y del que nadie quiere hacerse cargo, ya que las actitudes y conductas de los alumnos, independiente de la calificación de “vulnerable” que se les dé, son muy diferentes por carrera e institución. Aquí podemos ver reflejadas las expectativas del grupo familiar, que muchas veces les piden abandonar sus estudios, y por lo tanto de ellos mismos, en el sentido de que mas allá de las brechas entre el colegio en que estudiaron y el de los primeros puntajes nacionales.

Finalmente la Teoría de la Profecía Auto cumplida sigue dominando su mundo, esto se traduce en conductas poco académicas como faltar a clases, copiar y pegar, copiar en clases, etc., algo así como un colegio gigante donde no tienen responsabilidad ya que son otros los involucrados.

En este sentido el sistema carece de instrumentos, unidades o cargos encargados de verificar si ese alumno está intentando aprender alguna profesión o solamente “capear” el temporal de las expectativas de su familia.

Poco ayuda, en ese sentido, el sistema de becas y beneficios si no son controlados. Por ejemplo que los recursos de alimentación no sean utilizados en clubes o bares, cosa que sabemos ocurre en forma sistemática, que las tarjetas de locomoción no sean traspasadas a la familia para ahorrar en transporte, etc. Por muchos miles de millones que el estado ponga a disposición no ocurrirán cambios significativos sin modificar la base valorico-cultural de los beneficiados.

Este cambio es parte importante de la negación de la familia, que en muchos casos ha transferido al Estado la formación de sus hijos abandonando completamente  su responsabilidad.

Si lo que buscamos es el bien social, entonces debemos preguntarnos ¿Qué rol cumple la familia?. ¿Solo llevar al estudiante al colegio para que pueda almorzar?, ¿Pedir educación superior (de carácter técnico o instruccional) para que sea exitoso?, a pesar de que nunca entrego un trabajo o fue a clases, ¿Qué rol jugaron los padres aparte de pedir que ingrese a la universidad o tramitar un crédito?

Las preguntas anteriores pueden sonar antojadizas pero tienen mucho que ver con las problemáticas universitarias actuales. En términos concretos la mayoría de las universidades entregan una educación de calidad técnica de pregrado similar, de hecho los profesores son los mismos, por lo tanto la diferencia no está en el aula sino en la actitud del educando que se ve limitado, en sus posibilidades reales de desarrollo, no por un apunte más o menos sino por lo que esperan de él.

Si finalmente estamos hablando de educación no debemos olvidar que estamos hablando de familia. La mal llamada vulnerabilidad, discriminación, diferencia entre privadas y estatales solo ha permitido demostrar que existen personas capaces de desarrollar una profesión y otras que no.

Como decía el recreo no solo ha sido largo, sino que ha dejado de cumplir su propósito, cual era tomar aire para iniciar la nueva jornada. Esta jornada es responsabilidad principal de la familia y no de instituciones externas a la vida de una persona que quiere desarrollar sus sueños.

martes, 4 de diciembre de 2012

¡Hagamos la Tarea!


Hace algún tiempo un académico se hizo conocido por la frase "Se acabó el recreo", pero al parecer nadie toco la campana porque, aunque han pasado casi cuatro años desde esa declaración, claramente el recreo no solo sigue sino que ahora el inspector de patio salió a almorzar.

Me sorprende que existiendo tantos, y tan buenos, especialistas en aspectos académicos, de aula o metodologías aun se sigan trabajando aspectos técnicos del proceso educativo, es más en algún Congreso o Charla he visto como se ejemplifica que la realidad del aula no ha cambiado sustancialmente en los últimos cien años, mientras otras profesiones tuvieron que reinventarse.

Quizás en este punto está el problema, seguimos viendo el aula y hemos dejado de ver a los alumnos, que no sólo han cambiado en cuanto las herramientas que usan sino que lo han hecho respecto el mundo que viven, sueñan y construyen.

Este es el cambio que sigue siendo negado por la autoridad y los responsables del aula, el cambio del sistema de personas en el que desean intervenir.

Si lo que buscamos es el bien social, entonces lo primero que tendremos que hacer es preguntarle a ese grupo social ¿Que es lo que desea?, para así construir un bien valorado y útil a la construcción de sus sueños. Nada más inútil que eslóganes o frases populistas, son como los gritos del que esta al arco mientras juegan tres equipos en el patio del colegio.

Si finalmente estamos hablando de una educación para la empleabilidad, y con esto obtener la denominada movilidad social, entonces deberemos segmentar el currículo en cosas funcionales y disfuncionales, pero ¿Es eso lo que quiere el grupo social? o ¿Es lo que necesitan los sistemas productivos del siglo XX?

El recreo no solo ha sido largo, sino que ha dejado de cumplir su propósito,
cual era tomar aire para iniciar la nueva jornada. Esta jornada aun no se inicia y, más allá de la urgencia mediática, es necesario hacerlo ya que la inmovilidad está provocando que perdamos de vista el sentido país.


Es hora de que volvamos a hacer las tareas, y eso significa entre otras cosas adoptar una nueva mirada, una que nos saca de la comodidad de repetir lo que llevamos diciendo estos últimos cien años, una mirada que pone el acento en el cambio del alumno y no en la autoridad del salón, una mirada que nos obliga a preguntar si somos parte del problema, y por lo tanto de la solución, una mirada que nos obliga a reflexionar acerca de nuestra responsabilidad, más que seguir repitiendo hasta el cansancio que todo es responsabilidad de otros, una mirada que saca el foco de los recursos y lo pone en el aprendizaje mediado, en vencer las resistencias al cambio, en pensar como innovar en las relaciones y formas de preguntar, esto es dejar de buscar respuestas para aprender a hacer preguntas.

En este sentido cuando, con la mejor de las intenciones, se propone acabar con el recreo y hacerse cargo del desafío de una educación de calidad, el error estratégico que se comete es volver a plantearlo sólo como responsabilidad de la autoridad, incluso se propone provocar un debate amplio y efectivo, cosa que ya vimos no sucedió. 

La pregunta entonces es que responsabilidad tienen todos los actores, ¿Por qué debemos creer que estos aceptaran formar parte del cambio?, si no han sido considerados ni en sus pérdidas ni en sus esfuerzos, que elemento mágico facilitara que estos se hagan las preguntas dolorosas que llevan años evitando. 

La sola generación de propuestas técnicas en términos de infraestructura, currículo, equipamiento y otros aspectos solo hace que sigamos evitando enfrentar el desafío de una nueva forma de educación para el Chile del desarrollo. 

lunes, 7 de abril de 2008

Subvenciones: Liderazgo, Autoridad o Autoritarismo



¿Cual es el rol de la administración electa por la ciudadanía? La comunicación pareciera decirnos que defender los espacios de poder, pero ¿Que poder? El que la misma gente les dio ¿O el de grupos interesados? Esta y otras reflexiones son las que circulan a raíz del conflicto ínter grupos, por el tema de los fondos en educación.

Debiera resultar evidente, que la tarea fundamental de la autoridad es lograr una actuación de sus miembros que sea coherente, profesional y con la máxima dedicación al beneficio de las personas que los eligieron, por eso se llama servicio público. Esto se fundamenta, en la base misma del poder, otorgado a la autoridad pública para proteger, ordenar, dirigir y controlar de acuerdo a las expectativas generadas, por ella misma, en su campaña presidencial.
Así, y después de un tiempo, más que razonable, y en medio de desconfianzas de los principales bloques políticos, se designó al nuevo contralor general de la republica, Rodrigo Mendoza. Autoridades y miembros del poder legislativo expresaban su esperanza de que la contraloría fuera modernizada y ejerciera su rol. En este corto tiempo, ya podemos ver al nuevo contralor ejerciendo tensión en distintas reparticiones publicas, que sobre reaccionan y muestran poca autocrítica, generando la sensación publica de que no estaban acostumbradas a ser controladas.
Pero finalmente estamos hablando del trabajo efectuado por la Contraloría, así que veamos su definición: “Contralor es aquel funcionario encargado de revisar las cuentas y la legalidad de los gastos oficiales”, que en definitiva significa control. Esto podría llevar a pensar que esta ejerciendo un grado de liderazgo en el aparato administrativo del país, ya que lo que esperan los ciudadanos es que las instituciones funcionen, y parece estar haciéndolo. Sin embargo, solo esta ejerciendo su autoridad, aunque parece que es la única que la está ejerciendo. La Contraloría no emite juicios de valor, sino que refleja la conformidad o disconformidad con la aplicación de normas. En el caso de educación se le indica, por lo tanto, a la autoridad correspondiente que no ha cumplido con las normas que debe.
¿Que tiene que ver todo esto con el titulo de esta columna?, ¡mucho! ya que la respuesta de los responsables de estas reparticiones ha sido desconocer la autoridad conferida, incluso algunos diputados han propuesto crear nuevos organismos de control. Así, hemos llegado al punto en que se aplica el autoritarismo eliminando al acusador o al mensajero. En este aspecto ha fallado la máxima autoridad, ya que parte de su rol es cuidar de las voces que disienten del mensaje oficial, y aquí ha habido muchas y muy diversas, incluyendo ex funcionarios de educación.
¿Como se ejerce este autoritarismo? Aplicando la presión desde los medios de opinión y políticos, ya pudimos ver durante una semana las recriminaciones apuntando a la persona del contralor por que no entregaba el informe, lo que permitiría sacar de la mirada publica el tema, a tal nivel llego la presión que contraloría entrego el viernes en la noche el esperado informe, que además de no acoger las correcciones presentadas obliga al ministerio a cuadrar otros años.
También se presiona desde el vocero de la presidencia que reconoce haber “cometido errores, no horrores”, hasta la misma Ministra agradeciendo la “justicia divina” porque la comisión era conformada con diputados de su bloque, dando a entender que por ese solo hecho no habría posibilidad de ser sancionada.
Pero de que estamos hablando realmente, ¿donde están los miles y miles de millones? La contraloría ha dicho que existe desorden administrativo, dado que a la fecha no puede afirmar si existió delito o no. La ministra fue la máxima autoridad del Ministerio de Planificación Nacional, por lo que debiéramos esperar un desempeño planificado y controlado. ¿Que paso entonces? La autoridad no esta para asistir a recepciones o salir en las paginas sociales, sino para Dirigir, Proteger y Controlar, por eso es que se le reconoce en el cargo. Habrá gente que dirá “la ministra no puede controlarlo todo”, pero en definitiva esa es su función.
En el camino se intenta utilizar la defensa del género, o del aprovechamiento político de la derecha, para explicar la falla de control, esto solo agrava el hecho de que se debe reconocer una incapacidad para ejercer la autoridad.
El ex-presidente Ricardo Lagos dice que con este tipo de acusaciones “se está haciendo un Chile crispado, un Chile que no es el que todos queremos”, también señaló que era como “el ladrón detrás del juez”, esto nos lleva a pensar que se le olvida que la autoridad publica es responsable de mantener la confianza ciudadana, y si esta autoridad no sabe donde están los recursos o en que se gastaron es absolutamente licito exigirles que respondan. El ex presidente ha sido hábil en el uso del autoritarismo para imponerse o acallar a quien lo desafía, pero no ha sido igualmente capaz para responder por las decisiones que tomo cuando fue la primera autoridad del país.
En definitiva, cuando no se observa un liderazgo claro y definido para avanzar, al menos se espera un desempeño responsable y profesional de la autoridad, y cuando eso no ocurre, ni se cuestiona el ¿por que? podemos caer en el autoritarismo y así estar viviendo una verdadera pesadilla.